
EL REFUGIO DE ANIMALES Y LOS PROGRAMAS PREVENTIVOS.
Un programa preventivo, reduce eficazmente los gastos ocasionados directa o indirectamente por animales callejeros. Gastos médicos, accidentes con vehículos, epidemias, plagas, etc. Un programa preventivo incluye:
Educación: De los actuales y futuros dueños de mascotas.
Sistema de registro: De todos los perros con dueño.
Registro y control de criadores y vendedores de mascotas.
Programas de esterilización.
Programas de vacunación.
Programas de desparasitaciones.
LA EDUCACIÓN.
Las campañas de educación, y concientización de las responsabilidades que comporta la adquisición de una mascota, van a evitar las adquisiciones compulsivas y los consecuentes maltratos y abandono a los que son sometidas algunas de ellas. Estas campañas, deben ser constantes y deben ofrecerse a través de material escrito accesible en tiendas de mascotas, bibliotecas, museos, Consultorios veterinarios, mercados, insertados en revistas, clubes y asociaciones y en programas escolares.
Estas campañas educativas deben estar dirigidas también a señalar la importancia de no comprar, y no tener fauna silvestre. En gran medida porque estos animales necesitan de su ambiente y de animales de su misma especie para aprender a desarrollarse satisfactoriamente, para poder procrear y mantener un equilibrio ecológico, y porque a medida que van creciendo sus necesidades son mayores, y su carácter se torna voluble agrediendo a las personas de su entorno porque son silvestres no domésticos.
Un programa preventivo, reduce eficazmente los gastos ocasionados directa o indirectamente por animales callejeros. Gastos médicos, accidentes con vehículos, epidemias, plagas, etc. Un programa preventivo incluye:
Educación: De los actuales y futuros dueños de mascotas.
Sistema de registro: De todos los perros con dueño.
Registro y control de criadores y vendedores de mascotas.
Programas de esterilización.
Programas de vacunación.
Programas de desparasitaciones.
LA EDUCACIÓN.
Las campañas de educación, y concientización de las responsabilidades que comporta la adquisición de una mascota, van a evitar las adquisiciones compulsivas y los consecuentes maltratos y abandono a los que son sometidas algunas de ellas. Estas campañas, deben ser constantes y deben ofrecerse a través de material escrito accesible en tiendas de mascotas, bibliotecas, museos, Consultorios veterinarios, mercados, insertados en revistas, clubes y asociaciones y en programas escolares.
Estas campañas educativas deben estar dirigidas también a señalar la importancia de no comprar, y no tener fauna silvestre. En gran medida porque estos animales necesitan de su ambiente y de animales de su misma especie para aprender a desarrollarse satisfactoriamente, para poder procrear y mantener un equilibrio ecológico, y porque a medida que van creciendo sus necesidades son mayores, y su carácter se torna voluble agrediendo a las personas de su entorno porque son silvestres no domésticos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario